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¿Qué nos aporta la colaboración humana en el desarrollo de software con inteligencia artificial?

Foto del escritor: Magdalena García Cano
Magdalena García Cano
24 sept
3 min de lectura

En un momento donde tenemos un agente que se las sabe todas, ¿qué me aporta a mí hablar con mis colegas mientras desarrollo software?


Parece por momentos un escenario ideal tener un ente que me responde cualquier cosa que le tire y me da muchísimas alternativas (el número que yo le pida de alternativas incluso) para solucionar mis problemas. Claro que depende cómo uses al genio, como lo llama Kent Beck, pero aún en buenas manos, no es la misma experiencia que colaborar con una persona.


La incomodidad de trabajar en equipo también suma


La experiencia de colaborar con una persona es más desprolija. Puede llegar a frustrar según la dinámica de trabajo que se genere, puede haber más desconfianza o necesidad de justificar nuestro punto de vista. Todo aquello que parece en principio algo negativo, creo que puede darnos un gran valor agregado.


Que la colaboración nos lleve a lugares incómodos nos motiva a pensar fuera de la caja. Justo ahora que tenemos una caja tan adaptada a lo que al ser humano le es cómodo o estético, salir de eso requiere un esfuerzo extra y podemos caer fácilmente en preguntarnos si realmente vale la pena pasar por eso. Parece que todas las respuestas estuvieran ahí en esa cajita y no nos damos cuenta de que quizás necesitamos más preguntas que respuestas en este momento donde las respuestas están al alcance de un buen prompt.


Sí, la Inteligencia Artificial en lo personal me sirve y mucho. Pero más me sirve hacer ese esfuercito extra de pedirle a una compañera o un compañero un rato de su tiempo para debatir, para hacer catarsis, para que ambos/as estemos más perdidos que nunca y así encontrarnos de verdad. Ayudándonos con la IA por momentos, claro. Frustrándonos cuando nos habla con metáforas raras como si fuera nuestro amigo (o como si fuera una persona). Estoy intentando arreglar un bug, no me digas que hay que meterle dientes al problema como si tuvieras dientes o como si yo usara esa metáfora. Frente a un ente que todo lo “sabe”, ayuda a resolver muchas veces colaborar con alguien que está tan perdido como una.


Que la IA no nos venda espejitos de colores


El genio suena tan convincente y es tan verborrágico si no se le pone un freno, que es fácil decirle a todo que sí para no quedar cognitivamente cargada de absorber tanta información que es aparentemente correcta. He visto tantos vendehumo en mi recorrido profesional que sonaban parecido y en general tenías las de perder si te dejabas llevar por su labia.


Cómo abordamos el desarrollo de software con inteligencia artificial en Esfera


Colaborar con una persona te mueve a desafiar las ideas y a que emerjan nuevas que no existían antes, incluso usando como herramienta al vendehumo y evaluando con ojo crítico sus respuestas. A la hora de encarar el desarrollo de software con inteligencia artificial, debemos recordar que la IA tiene la capacidad de traerte lo que en promedio “funciona” para el pedido que le hacés, pero las ideas innovadoras y disruptivas no salen de ese lugar.


Por eso en Esfera nos gusta trabajar en equipo. Y equipo no significa una persona y un agente de IA, equipo son al menos dos personas pudiendo potenciar su laburo con agentes.


 
 
 

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